Trabajo Misionero en Pakistán
En este país predominantemente islámico, los sacerdotes, hermanas y laicos de nuestra congregación misionera, siguen desarrollando la misión que se inicio en 1979. Los católicos en Pakistán, lo constituyen menos del uno por ciento de la población.
En Sheikhupura a 30 km de la ciudad de Lahore, los misioneros Columbanos trabajan para formar y fortalecer las comunidades cristianas locales. La mayoría de sus habitantes son pobres, sin tierra y analfabetos. Viven en pequeñas colonias en medio de los musulmanes y se ganan la vida realizando las labores más básicas.
A fin de atender a las necesidades espirituales y materiales de sus pueblos, los Columbanos se han concentrado en la formación de comunidades cristianas de base, la formación y la promoción de líderes laicos de alfabetización a través de programas de educación formal e informal.
El diálogo es un aspecto muy importante del apostolado Columbano, viviendo entre los musulmanes. Este diálogo se da en el contacto diario, en las amistades que se entablan y en el trabajo común sobre cuestiones de justicia social, que afectan tanto a cristianos y musulmanes.
En 1983, los Columbanos ampliaron su trabajo a la diócesis de Hyderabad, una amplia zona en el desierto del sur de Sindh, Pakistán. Hay dos equipos Columbanos al servicio de la tribu Parkari Kohlis, un pueblo de origen hindú.
La mayoría de los agricultores de Parkari Kohlis, viven continuamente adeudados por las rentas con los grandes terratenientes. Aunque el trabajo Columbano esta enfocado en Parkari Kohlis, están en contacto con otros grupos tribales y con el ministerio católico de la comunidad de Punjabí.
Al trabajar en dos centros parroquiales en Matli y Badin, los Columbans con sus catequistas están con frecuencia transitando, visitando sus pueblos que viven en pequeños asentamientos dispersos en estas vastas zonas desérticas.
A fin de proporcionar la necesaria atención de salud para el pueblo, los Columbanos supervisan un programa de vacunación y un centro de tratamiento de la tuberculosis en Matli. Los equipos móviles han vacunado a miles de niños y adultos. Este esfuerzo no sólo beneficia al pueblo, sino que promueve una verdadera amistad con los musulmanes y los hindúes.
Para proporcionar educación al pueblo, la mayoría de los cuales son analfabetos, los Columbanos en Sindh, han organizado programas de alfabetización de adultos en pequeñas escuelas rurales y supervisan una escuela primaria para niños en Matli.
El fundamentalismo islámico está en aumento y genera problemas de convivencia con los cristianos.
Las mujeres pakistaníes son objeto de grave discriminación. Viven separadas, recluidas en sus casas, en la escuela o en el trabajo. Las Hermanas Columbanas y las laicas voluntarias procedentes de Filipinas, llegaron en 1990, y han sido un regalo especial para las mujeres Pakistaníes.
Las hermanas Columbanas sirven en Hyderabad y Kunri en la diócesis de Hyderabad. Se dedican a la pastoral, a la labor educativa y participan en la atención primaria de salud.
Los Misioneros Laicos Columbanos trabajan principalmente con las mujeres, apoyándolas en sus luchas, orando con ellas y ayudándoles a reflexionar sobre sus vidas a la luz de la fe.
Más que nada, el ejemplo de las laicas misioneras y de las hermanas Columbanas, esta en la responsable libertad con la que viven, en la confianza de su propia dignidad y la autoestima como mujeres. Su forma de vida es más elocuente que sus palabras.
