Trabajo Misionero en Myanmar

A pedido del Vaticano, los padres Columbanos, en 1936 viajaron a Birmania en el sudeste asiático. La mitad septentrional del enorme Vicariato de Mandalay, poblada por nativos conocidos como Kachins, Karen, Shan y Burmans, fue encomendada a ocho Columbanos. Este territorio se convirtió en la Prefectura de Bhamo.

Una zona de selva montañosa, aproximadamente del tamaño de Indiana, donde se viaja a pie o en caballo con un grupo de mulas para llevar suministros. Las caminatas de cinco a diez horas, en una selva húmeda, eran comunes entre los sacerdotes para luego embarcarse rumbo a las estaciones de misión en aldeas distantes.

Concentraron sus esfuerzos principalmente entre los pueblos nativos de Kachin, cuya fe en espíritus, hizo más abierto al mensaje del Evangelio. Otros tres Columbanos se asignaron para trabajar entre los nativos de Shan, que en su mayoría tienen culto budista.

En los tres años previos a la segunda guerra mundial, 18 Columbanos más se unieron a la misión. En 1942, cuando los japoneses invadieron Birmania, 21 fueron arrestados e internados en Mandalay. Dos de los cuatro escaparon a China y dos restantes lograron permanecer en las colinas viviendo entre los pueblos de la región. El día que fue liberado Mandalay, cuatro de los internados resultaron heridos por una bala extraviada y uno de ellos murió más tarde a consecuencia de sus heridas.

Cuando la guerra finalizo en 1945, las misiones y los colegios se reabrieron, los templos y viviendas en ruinas reconstruidas, nuevas áreas se exploraron y dos colegios secundarios se abrieron. Las hermanas Columbanas, llegaron en 1947. Abrieron una escuela para niñas en Myitkyina y más tarde una clínica en una aldea remota de la selva.

En 1948, Birmania se convirtió en una nación independiente y el gobierno limitó el número de misioneros católicos en el país. En ese momento 30 sacerdotes y 6 hermanas Columbanas trabajaban en el estado de Kachin. Durante los siguientes 18 años, 10 sacerdotes y 4 hermanas Columbanas ingresaron para reemplazar a los que habían muerto o a los que tenían que abandonar la misión por enfermedad.

Nueva parroquias y escuelas se han abierto. A finales de 1952, el número de católicos bautizados se incremento a 7000 con otros 5000 catecúmenos. Seis años más tarde, había 13000 católicos y unos 7000 catecúmenos, 19 templos de ladrillo y madera, una serie de clínicas y un sistema escolar.

Como el número de católicos se incremento, cada vez más catequistas eran capacitados. Muchos residen en aldeas muy dispersas. 13 sacerdotes se distribuyeron en 13 parroquias de este amplio territorio. En 1960, la Prefectura de Bhamo se convirtió en una diócesis y el recién ordenado obispo se convirtió en obispo de Myitkyina, la capital del Estado de Kachin.

En los años de 1960 el Ejército de la Independencia de Kachin, se sublevo con el objetivo de crear el Estado de Kachin. En 1965, el Gobierno nacionalizó todas las escuelas de la misión. Las parroquias mantenían una sección de las dos escuelas secundarias como albergues para niños y niñas de las colinas y proporcionó muchas vocaciones para el sacerdocio y la vida religiosa.

Al año siguiente, los misioneros que habían entrado en Birmania después de 1948 se vieron obligados a abandonar el país. Quedaron 21 sacerdotes Columbanos y ninguna hermana Columbanana.

Conscientes de que sus días estaban contados en Birmania, los Columbanos dedicaron sus energías a la formación de los sacerdotes, religiosas, catequistas y líderes laicos. De este modo, se espera dejar Iglesia autónoma cuando se vean obligados a abandonarlos.

En 1977, la diócesis fue entregado al Obispo Zinghtung Grawng, el primer Kachin en ser ordenado sacerdote. Cuando los Columbanos se retiraron de Birmania en 1979, el obispo Grawng, con menos de 40 años, tenía una docena de sacerdotes Kachin, alrededor de 40 congregaciones de religiosas y un laicado muy activo.

En el 2000, los Columbanos regresaron, con capacidad limitada a Birmania, ahora llamada Myanmar, especialmente en Myitkyina, donde las Hermanas Columbanas establecieron ministerios, entre ellos uno para hacer frente al creciente problema del VIH-SIDA. Los Padres Columbanos, también han contribuido con la formación de los jóvenes seminaristas en Myitkyina.

Con el continuo apoyo de los Columbanos, a pesar de muchas dificultades derivadas de la continua inestabilidad de la situación política, la Iglesia Kachin seguirá creciendo a medida que madure como una comunidad apostólica.